- ¿Me estás diciendo…qué entonces
tus ojos se volvieron azules?_Me preguntó Micaela con los ojos abiertos como
platos
- No eran simplemente azules,
eran sus ojos. Su azul, su brillo, su todo. Era como si el mismo me estuviese
mirando ¿entiendes?
-Pero… a ver… Era azul azul, o
azul tipo lentilla, eso también es importante.
-No Mica, eran sus ojos._Le dije
en un suspiro_ Sé como mira, conozco sus ojos a la perfección. Eran suyos.
Mica es mi mejor amiga. Tiene una
manera diferente de ver la vida. Es la persona en la que más confio y sé que siempre puedo contar con ella. Pero sobretodo me obliga a contarle todos mis sueños, porque
cree que los sueños describen el futuro y que todo está relacionado. Aunque
nunca lo ha demostrado. Yo no creo en ello, pero bueno es mi mejor amiga y
supongo que tengo que apoyarla hasta incluso en sus tonterías de sueños y
leyendas antiguas, que ya nadie lee.
-¿Y cuando te despertaste?¿Ya no
pasó nada más?_preguntó entusiasmada por descubrir el significado de mi sueño.
- Pues no se. Vi mis propios ojos
en el lavabo y solo me dio tiempo a volver a mirar a la señora loca, que me
señalaba todo el tiempo.
- Espera espera… ¿Qué vistes tus
propios ojos? Hay dios que locura, tengo que descubrir que significa esto
Sophie._dijo mientras escribía todos los detalles en su pequeña libreta rosa
que usaba para todos sus misterios y cuentos.
-Mica, alo mejor era un simple
sueño y solo eso…
- Ningún sueño se queda en nada
cariño_ afirmó entre carcajadas.
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