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A pesar de lo mal que nos vaya todo, siempre quedará la imaginación. Esa magia de creer en que los sueños se cumplan en perseguir nuestras expectativas. En encontrar la felicidad.

martes, 25 de septiembre de 2012

Capitulo 6


-¡Cariño mío que es esa cara de perro!_gritó Mica mientras entraba por la puerta del baño_ El partido acaba de terminar y pensaba que te pasaba algo y he venido.
-Muchas gracias Mica pero no me pasa nada, estoy perfectamente_ susurre secándome la última lágrima que caía de mis ojos.
-¿Seguro?_preguntó_ Pues yo diría que mi pequeña ha estado llorando.
- Que no Mica enserio, estoy genial. Es más…tengo unas ganas impresionantes de irme de fiesta._le confesé esbozando una sonrisa.
Micaela e incluso yo misma, sabíamos que no estaba bien. Pero preferí no confesarle la verdad. Soy de ese tipo de personas, que cuando se sienten mal o tienen un problema lo evitan. Sé que evitándolo nunca desaparecerá, siempre seguirá doliéndome ese amor que sentía y que era completamente equivocado. Pero sentía como si pensándolo un poco menos, se fuera un poco de mí; aunque sabía que eso era probablemente imposible.
-¿Enserio?_preguntó abriendo los ojos_ ¿Qué te parece si quedamos esta noche en algún bar de ambiente?. Hay uno cerca de mi casa que está bastante bien.
- ¡Me parece perfecto¡ Pero no sé si a mi madre le parecerá bien._ dije con voz entrecortada_ Al fin y al cabo solo tenemos diecisiete años recién cumplidos…
- Sophie…Tu madre te dejará seguro, y si hace falta la llamo yo y le suplico.
- Bueno en ese caso…Me parece bien.
-Además…quería presentarte a alguien._me confesó casi sonrojándose.
-¿Me quieres presentar a alguien?_pregunté sorprendida._¿A quién?
-Es una sorpresa, ya lo verás…
-Siempre tan misteriosa…_la miré con cara de enfadada_ Va, dime quien es. ¿Te has buscado una amiga nueva? ¿Es tu novio?
-Y luego me dices a mi pesada._dijo mientras me golpeaba el hombro_ Lo único que te diré, es que es una persona muy importante para mí.
-Mmm...Creo que mi mejor amiga se ha echado novio y no me lo ha dicho…
Micaela no respondió. Y no porque no quisiese sino porque media docena de chicas entró en los baños del gimnasio interrumpiéndonos. Todas con pompones y vestidas al unísono de rojo. Sí, las animadoras entraron y ocuparon todos los lavabos de aquel baño de chicas y comenzaron a maquillarse.
-¿Tú eres la patosa aquella?_soltó una castaña con mechas rubias que estaba lavándose la cara.
-Claro que es ella jajaja_ rió otra animadora mientras me miraba desde el espejo_ Nunca podré olvidar su cara llena de barro.
-Desde luego que Carlos se lució aquel día_ respondió la castaña_ Se nota que juega en el equipo de fútbol.
A mí lo único que se me ocurrió fue salir corriendo de aquel baño. Aquellas chicas estaban hablando de mí sin ningún respeto. Debería de haberles dicho unas cuantas cosas pero no me atreví, o tal vez me quedé sin habla. Tantos recuerdos malos me dolieron. No quisé ni imaginarme la cantidad de risas que se habían echado Carlos y aquellas muchachas refiriéndose a mí. En ese momento me repugnaba la idea de tenerle cerca. No me cabía en la cabeza como podía gustarme una persona como él. Mica vino corriendo por detrás y me agarró del brazo.
-Sophie, no les hagas ningún caso…Ya sabes como son.
-No me importa nada sus palabras Mica. Lo que me duele es haberle ayudado después de todo lo que me hizo ese imbécil.
-Porque eres buena persona.
-No es lo mismo ser buena, que ser tonta_ de nuevo mis ojos comenzaban a enrojecerse.
-Yo creo que en el fondo se dio cuenta de que merecías la pena._confesó Mica.
Comencé a llorar, y esta vez mucho más intensamente que en el baño. Micaela me abrazó, me meció sobre su hombro. Por un momento me sentí sola y tremendamente estúpida. Después Mica se separó de mí y sacó un pañuelo de su mochila.
-Toma, y ven…Vamos fuera del gimnasio. Hay demasiada gente.
Ni siquiera me había dado cuenta de que acababa de terminar el partido y que los jugadores de fútbol estaban celebrando todavía la victoria en la cancha. Ambas salimos fuera del gimnasio y nos sentamos en uno de los bancos del pasillo.
-Venga Sophie tranquilízate._me suplicó._Voy a la cafetería a por una botella de agua ¿vale?
-Sí ve. Yo te espero aquí._dije sollozando.
-Ahora vuelvo, que a este paso te vas a deshidratar.
Micaela se marchó por aquel largo pasillo. Mientras yo intentaba relajarme y dejar de pensar en todo lo que acababa de ocurrir en aquel baño. Me soné los mocos y me levanté a tirar aquel papel a la papelera. En ese momento solo se me ocurría desaparecer.

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