-¿Te encuentras bien?_dijo
alguien por detrás de mí.
Me giré sobresaltada y vi a la
persona que menos esperaba ver. Ahí se encontraba aquel muchacho plantado
frente a mi. Observándome con aquellos ojos oscuros.
-Sí estoy bien, muchas gracias
Esteban.
- ¿Estás segura?_me preguntó
mosqueado_ Te he visto en el gimnasio y no sé…no te he encontrado muy bien.
-Bueno…No me pasa nada,
simplemente no he tenido un buen día hoy.
-Pues no me parece nada bien que
una chica tan guapa llore de esas maneras_ me susurró.
Me acarició la cara secándome las
últimas lágrimas que caían por mis mejillas. Sus ojos me transmitían una
tranquilidad extraña. Tenía razón mi amiga cuando decía que aquel muchacho
escondía algo, a mi también me lo parecía. Me sonrió mirándome a los ojos y
inevitablemente sonreí yo posteriormente. Me contagió su tranquilidad y por un
momento me olvidé completamente el porque estaba llorando.
-¿Molesto?_preguntó Mica desde
detrás de mi espalda.
-No, no molestas_ confirmé.
- Toma Sophie, la botella de
agua. Bébetela toda todita ¿entendido?
-Sí, mamá…_refunfuñe.
Mica se quedo mirando a Esteban
con ojos perplejos.
-Ah…Esteban, esta es mi amiga
Micaela_ le dije.
-Hola encantado, yo soy Esteban,
deberás conocerme, voy a tu clase de matemáticas.
-No, no te conozco_ mintió Mica_
Pero bueno, a partir de ahora, ya nos conocemos._dijo sonriéndole.
-Sí, bueno a tu amiga Sophie la
conozco también desde hoy ¿verdad?
Solo pude asentir. Me quedé
mirando a la nada, pensando. Mientras ellos dos comenzaron a entablar una
interesante conversación sobre las matemáticas avanzadas, que por supuesto yo
no podía comprender. Me parecía todo tan irreal. Aquellos dos chicos tan
diferentes, comenzaban a llevarse bien. La verdad es que hacían buena pareja.
La vivacidad de Mica podría despertar la tranquilidad de Esteban. Una extraña
pareja, pero bonita. Pero tampoco se me olvidaban las palabras que Esteban me
acababa de pronunciar. No solo me había dicho guapa, sino que me había
acariciado la cara como si tuviéramos una confianza extrema. Ni podía olvidar a
Carlos junto a aquella morena en el banquillo. Por otra parte, seguía intrigada
por la persona que Mica iba a presentarme esta noche. Y que encima era muy
importante para ella. Todavía no me lo creía. ¿De verdad Micaela se había
echado novio?
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