Cuando sonó el timbre dos minutos
después del intenso interrogatorio de mi mejor amiga, ella todavía seguía
partiéndose de risa como si hubiese dicho una tontería. ¿Los sueños ser solo
sueños? No, que va. Le dí una palmada a Mica en la espalda y me dirigí hacia el
aula de cuarto.
-Bueno, señorita Sherlock Homes, mientras usted averigua que
significa mi estúpido sueño, le importaría ir a clase, las mates nos
esperan._le dije en un tono irónico.
- No te lo tomarás en broma
cuando sepa que significa._me dijo totalmente convencida._Venga Sophie vamos a
clase que te pegas el día pensando en tonterías y llegamos tarde al
examen._bromeo mientras se echaba a correr hacia el aula
- Sí claro, encima yo._suspiré.
No sabía que habías cambiado
tanto de gustos. P.d.: Suerte.
Será chulo, pensé. Por lo menos
se había dignado a mandarme suerte, a parte de reírse de mi mochila claro. Metí
la nota a la cazadora vaquera y seguí con el examen como si nada. Intentando
sacar concentración de donde no la había. El tiempo pasaba rápido, solo
quedaban diez minutos escasos de clase y aún me quedaban unas cuantas cuentas y
dos problemas. Y lo más importante, no tenía ni idea de cómo hacerlas. Me
comenzó a temblar la mano. Estaba mirando fijamente el examen sin obtener
respuesta alguna, cuando una mano me rozó el hombro.
-Chsss… Eso no se hace como lo
estás haciendo._me susurró Esteban desde el pupitre de atrás.
- ¿Cómo?_pregunté inquieta.
-Que eso no es así. Mira al
frente y escúchame; te digo como se hace. Es fácil tranquila.
Me quede sobresaltada. No
esperaba que un chico con el que no me había dirigido la palabra me estuviese
ayudando en el examen en el que te juegas todo. Me quede quieta mientras
escuchaba todos los pasos que me decía que debía de seguir. Hice dos ejercicios
a contrarreloj gracias a su ayuda. El timbre sonó y poca gente quedaba todavía
haciendo el examen. Micaela ya había salido hace una media hora, poco después
de Carlos. Me levanté para entregarle el examen a la profesora. Tampoco me
había salido tan mal después de todo.
- Muchas gracias_le susurré a
Esteban mientras recogía la mochila
-No pasa nada._dijo con voz
amable _ Era un examen un poco complicado.
-¿Solo un poco?_dije
irónicamente.
-Bueno… depende de cómo lo mires.
A mí no me mandan notas en mitad de un examen.
Soltó una carcajada mostrando
unos blancos y perfectos dientes, mientras se disponía a salir del aula. Al
cruzar el umbral se giró y me miró con cara seria. Me asombró el color de sus
ojos; un marrón casi negro. Todo lo contrario a los de Carlos.
-Ah por cierto…Bonita
mochila._bromeó mientras esbozaba una leve sonrisa.
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